
Con una inversión de 5,5 millones de euros que han propiciado una reforma integral, el Centro Penitenciario de Cuenca vuelve a su funcionamiento normal, tras dos años de obras.
Esta reforma ha supuesto una mejora de la eficiencia energética, con aislamiento de cubiertas, fachadas y ventanas, así como como el refuerzo de la seguridad perimetral y la modernización de las celdas integrando, por fin en ellas, duchas individuales.
Los internos, desplazados durante estas obras a otros centros, ya están regresando de forma gradual a las instalaciones.