
El conocimiento de los delitos contra la administración pública es importante porque atentan contra el correcto funcionamiento de las instituciones del Estado, perjudicando, definitivamente, al conjunto de la sociedad. En este sentido, una de las funciones principales de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad es la prevención del delito. Es por ello que, los Delitos contra las Administraciones Públicas han sido el centro de la cuarta sesión de la III Aula de Formación para los Cuerpos de Seguridad del Estado.
El Catedrático de Derecho Penal de la Universidad Autónoma de Barcelona, Rafael Rebollo Vargas, puso en el centro del debate, los delitos contra las administraciones que tienen como autores, sujetos activos, especialmente a los miembros, tanto de la Policía Nacional como de la Guardia Civil.
Tras introducir los aspectos generales de estos delitos, se centró en el delito de prevaricación y el cohecho, explicando en profundidad las diferencias entre los dos. Un segundo delito protagonista de esta sesión fue la revelación de secretos. En todos los casos, se trata de poner en el centro de la protección penal bienes como la dignidad de los poderes públicos, el buen funcionamiento de las instituciones del Estado y correcto ejercicio de la función pública, protección que tienen asignada en gran parte las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
La última parte se dedicó a la asignación y determinación de la pena en los distintos delitos, terminando con la exposición de casos prácticos para su resolución y debate junto a los asistentes.