La tecnología y la práctica al servicio de la investigación de delitos

Continúa la III edición del Aula de Formación Permanente con una nueva jornada en la que se ha profundizado en las medidas de investigación tecnológicas y la práctica de diligencias, en este caso, en relación a los delitos contra la salud pública.

El magistrado coordinador del Gabinete técnico de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, Miguel Angel Encinar del Pozo, realizó el pasado día 13 de marzo, dos ponencias dirigidas, especificamente, a la actividad investigadora de delitos en el ámbito penal.

En una primera parte, en relación a los delitos contra la salud pública, explicó la práctica de diligencias en el cultivo del cannabis. En concreto, las diferencias entre variantes; los productos a base de cannabis; la obtención de la muestra alícuota; inflorescencias; y, también en la destrucción in situ ante la localización de dicha planta por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

La segunda exposición puso de relieve las medidas tecnológicas al servicio de la investigación de delitos como, por ejemplo, las intervenciones telefónicas; el papel del agente encubierto en la red; la localización de sospechosos mediante baliza GPS o el móvil; entre otras. Unas medidas de investigación que deben ponerse en práctica evitando la colisión con los derechos fundamentales de los investigados.